miércoles, 4 de noviembre de 2009

Sobre la revolución, el fusil y las barbas.

Yo estoy de acuerdo con lo que alguien dijo por ahí, que ir amenazando a la gente que no piensa igual con el paredón no es la mejor estrategia política/militante/lo que sea. "Todo lo que elimina la diversidad es totalitario" que decía un tipo burgués (con barba) al que expulsaron de una gran asociación obrera llena de burgueses barbudos por su manía de no apoyar las dictaduras vanguardistas, y cuyos seguidores fueron también fusilados por comportamientos "pequeñoburgueses" por un camarada calvo con barba de chivo y de origen burgués, que luchando por la libertad y contra los burgueses estableció un régimen burocrático con las puertas abiertas a un sucesor (posiblemente burgués) que luchó también por la libertad mediante la eliminación de los pequeñoburgueses, los campesino-burgueses, los disidente-burgueses, los que-le-miraban-mal-burgueses y toda una amplia colla de peligrosos contrarrevolucionarios reformistas (burgueses). Así, su ejemplo fue seguido en los países de régimen burgués, donde sus partidos obrero-burgueses albergaron a muchos burgueses barbudos con la sana misión de eliminar a la burguesía, a los pequeño-burgueses y guardar el día en que lleguen las condiciones objetivas, para unirlas a las subjetivas, y producir la inevitabilidad histórica predicha un por un burgués con Barba que expulsó a un tipo (burgués) de una gran asociación obrera llena de burgueses que... (vuelve a empezar arriba).

miércoles, 19 de agosto de 2009

El gran tiempo pasado...


El tiempo pasado, lapso ya concluso del tiempo, es admirado en sumo grado. Políticos, literatos y otras gentes lo usan con profusión. Pues aunque el pasado condicione el presente, siempre es menos dañino que éste. Así, la corrupción se estudia en pasado. Y así, se aplauden los hechos pasados, no por la razón de aquellos hechos, si no por que fueron pasados. Parte, en parte, de la cultura popular, y de la cultura del populacho. Simple y burda palabreria sobre un objeto hueco.

Coninuando con esta invariable "ley de hierro" de la evolución (o desevolución) de muchos, y el mantenimiento estable de otros, está nuestro proceso de bolonia. Cuatro cientos de miles de muchos abuelos cebolleta aplauden el mayo del 68 francés. De hecho, hasta se incluyen en aquella lucha. Debe ser como el mítico woodstock, donde 6.000.000 de norteamericanos afirman haber estado, pero que solo hubo (como mucho) medio millón.

Esos mismos, que aplauden todo aquello, con el aplauso seguro, seguro y cobarde del tiempo pasado, del pasado que no vuelva, condenan con dureza la lucha contra este proceso. Los mismos que hipócritamente escuchan "papá cuentame otra vez" y votan al PSOE para hacerse un lifting en el alma, tachan de inciviles las protestas estudiantiles.

Al fin y al cabo, la respuesta de las fuerzas del orden está más que justificada. Y aun este texto sería pretencioso. ¿Cómo, oh señor todomentiroso, vamos a comparar aquella gloriosa revolución (con victoria electoral de DeGaulle incluida) con esta nimia protesta frente al benévolo proceso de convertir la universidad en un vulgar mercado de acelgas y martillos? Gloria a los revolucionarios muertos, y le pongamos una estatua en la tumba (mas solo para asegurarse que no se levante), pero mueran los nuevos, que si son un peligro. Una buena palmadita paternalista para los que no encontraron arena de playa, y una buena paliza a los parásitos que aun intentan encontrarla.

Un mundo más justo, un mundo donde quepan todos los mundos, un mundo donde lo razonable en clave humana prime sobre el cúanto vale y el cúanto tiene...

Y detrás del sol, detrás del mar, ¿Qué habrá de nuevo en el horizonte? "Que lejos queda ya Jean-Paul Sartre, que lejos aquel parís" Que decía Ismael Serrano.
Pero este año, seguiremos caminando. Y seguiremos excavando, en busca de esa arena de playa.

Salud.

martes, 13 de enero de 2009

Yokess


Yokess. Un nombre que nadie, en su sano juicio, olvidaría. A un amigo nuestro le llamabamos “boques”, pero no, no era lo mismo.


El fresco del invierno arreciaba en aquellas ventanas podridas, tanto que hasta los bichos despreciables de la madera habían huido de allí, en busca de tierras más fértiles. Ya lo predijo Malthus. ¿Bichos de la madera? Si siempre están en la madera, era lógico pensar que vivían o dependían en la madera. Afortunadamente, ahora no hay bichos de la madera, puesto que no hay madera en las ventanas. Siendo, sin embargo, todo el suelo de madera,y no hay bicho alguno, así que algunas sospechan se levantan en mi mente sobre el origen de tales insectos y su hábitat.


Pero volviendo al tema, del cual nos desviamos, Yokess es un nombre que no puedes olvidar. Principalmente, porque no es un nombre. Es una palabra de seguridad de un blog, para evitar que uno de esos robots patrocinando duros gratis te firme. Sí, duros gratis. Las estafas hace treinta años consistían en tentadoras ofertas de duros a cuatro pesetas. Ahora esas estafas son aun mejores: los duros son a cambio de nada. Pero eso sí, tienes que dar tu número de cuenta corriente, una mera formalidad diplomática. Yokess es el nombre, o el no nombre, de a quién firmas. De un sueño, de una mentira. Yokess es la vida y la muerte, la cuna y tu particular tumba. Una parcela en valhalla, ganada en gloria en la guerra. Gloria a tu finca, Yokess, una finca de metro de hondo por metro ochenta de largo.


Pero podría ser un nombre. Yokess. Hay nombres más raros, todos los conocemos. Palabras que no oyes, o que tratas de no oír. Yokess son dos ojos marrón intenso, brillando más allá de toda lógica para tan terrestre color. Yokess es ver tu vida y tu alma en una brizna de hierbas rojas, de seda carmesí del mejor hilo, más propio de dioses que de humanos. Yokess es, en definitiva, arte. Música sin sonido alguno, un bolígrafo a 440, la mejor pintura en una clase de caligrafía, un trazo limpio y perfecto, y toda la poesía que las palabras pudiesen formar, en una sola y sin significado.


Pero hay más hielo en un iceberg del que un hombre puede ver a simple vista.

Yokess es mucho más que todo eso, y cada uno, en cada momento, se ha enfrentado a su particular yokess: cuando tratas de poner un comentario en un blog.


¡Salud!

domingo, 11 de enero de 2009

Bienvenidos a casa


Bueno, todos tenemos ventanas de mirar, ¿verdad?
Sea en la distancia, los silencios moribundos del hormigón y el acero, las nubes acariciando las montañas, o la gente, apresurada, corriendo de un lado para otro.

De una u otra forma, por esa ventana pasan muchas cosas. Y un capullo egocéntrico que se precie no podría quedarse con las ideas que le suscitan dentro de su cabeza. ¡Dios bendiga los Blogs!

Para comenzar, y ya que últimamente está de moda la guerra de palestina, dejaré una bonita web donde, con un poco de tiempo, podréis ver esclarecedores datos sobre el conflicto.
No es más que el principio del tirano, y del oprimido. El yunque ahora es martillo. Y evidentemente, ningún martillo golpea a otro martillo. Golpea a otro yunque.

Un servidor, por su parte, se va a dormir, que mañana ha de exponer un bonito trabajo sobre la política laboral en la UE. ¡Salud!

Web del conflicto palestino-isrraelí: http://www.ifamericansknew.org/
Video de Youtube para altas horas de la madrugada: http://es.youtube.com/watch?v=rT5zCHn0tsg